El día 16 del mes marzo del corriente año, se celebró un evento en el Ministerio de Seguridad organizado por la Unidad COPLA -dependiente de la Dirección Nacional de Cooperación Regional e Internacional de la Seguridad de dicho Ministerio- y la ONG Democracia Global-Movimiento por la Unión Sudamericana y el Parlamento Mundial, con el fin de presentar la campaña para crear una Corte Penal Latinoamericana y del Caribe contra el Crimen Transnacional Organizado (COPLA) a las diversas organizaciones de la sociedad civil argentina.

El panel expositor estuvo conformado por la  abogada internacionalista y representante de la Unidad COPLA, Martina Shearer, y la directora ejecutiva de Democracia Global, Camila López Badra.

En primer lugar, la directora explicó los principales hitos de la campaña por la COPLA, haciendo énfasis en el rol de la ONG como fundadora y promotora de la misma desde su creación en el año 2013. Presentó el objetivo principal de la COPLA en tanto busca detectar y desarticular las cúpulas del crimen transnacional organizado que cometen delitos relacionados al tráfico de armas, drogas, personas, bienes, lavado de activos y soborno, todos crímenes que sufren los países de América Latina y el Caribe.

Entre los principales logros mencionados por la Sra. López Badra, se destacan:

  • las declaraciones de apoyo a la creación de la Corte por parte de ambas Cámaras del Congreso argentino y del Parlamento del Mercosur;
  • la presentación de la campaña en la 72° Asamblea General de Naciones Unidas por parte de la vicepresidenta de la República Argentina, Gabriela Michetti;
  • la institucionalización de la Unidad COPLA en el Ministerio de Seguridad;
  • la presentación del Anteproyecto de Estatuto de la COPLA en la Universidad de Buenos Aires y
  • la presentación de la campaña en las Naciones Unidas, en el marco de la XVI Asamblea de Estados Parte de la Corte Penal Internacional (CPI).

En este marco, la importancia de conformar una coalición de ONGs que busque la creación de esta Corte se convirtió en uno de los ejes principales de discusión, haciendo hincapié en la necesidad de fomentar los encuentros directos con los miembros de la sociedad civil y generar así un espacio de intercambio de información que busque solucionar problemáticas que no suceden únicamente en la República Argentina sino que involucra a toda la región latinoamericana.

En este sentido, la abogada internacionalista explicó que el rol de la COPLA consistiría en cubrir un vacío legal y no reemplazaría a las jurisdicciones nacionales; tampoco estaría sujeta a un organismo regional preexistente ni a decisiones políticas. Afirmó que el Anteproyecto de Estatuto presentado recientemente en la Universidad de Buenos Aires fue elaborado por un Grupo de Juristas expertos en integración latinoamericana, derecho penal internacional y disciplinas afines, que se encuentran elaborando sus protocolos adicionales: el de Fiscalía y el de Agencia Regional. Este cuerpo normativo pretende ser aplicable y adaptable a la realidad y será producto de una negociación multilateral de los Estados que busquen adherir a la Corte.

Además de invitar a las organizaciones de la sociedad civil a sumarse a la coalición por la COPLA, la Sra. Shearer afirmó que durante el corriente año se realizarán mesas de debate en el Ministerio de Seguridad que contarán con la presencia de expertos en las temáticas de cada uno de los crímenes que tendrá competencia la Corte, lo que constituye una oportunidad propicia para que las organizaciones de la sociedad civil formen parte de estos espacios y enriquezcan, mediante su experiencia, el debate.

Luego de un extenso debate de preguntas, los representantes de las ONGs presentes -entre las cuales, se destacan la presencia de CIPCE, el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil, la Fundación Konrad Adenauer, la Fundación María de los Ángeles, INECIP-Red Argentina para el Desarme, JODCA, Madres contra el Paco y por la Vida, Madres Víctimas de Trata, Mujeres en Igualdad y RACI, entre otras- coincidieron en que es necesario fomentar un fuerte vínculo entre las distintas organizaciones, compartir los conocimientos y abrir canales de comunicación que permitan conformar una fuerte coalición para combatir los crímenes organizados, tanto a nivel local como global.